Próximo P.A.R.A. – Programa Avanzado de Recuperación y Apoyo –
         —-  Sábado 13 al Miércoles 17 de Enero de 2018 —-
¿Qué es el P.A.R.A.?

Todos los seres humanos contamos con un grandioso potencial para sanar nuestras heridas del cuerpo y del alma. El propósito del P.A.R.A. es que cada paciente y sus acompañantes (familiares, amigos, etc) sean conscientes de ese poder intrínseco y que puedan poner en práctica las herramientas y los recursos necesarios para activarlo.

El Programa Avanzado de Recuperación y Apoyo (P.A.R.A.) es un abordaje terapéutico integral,único en el mundo. Está dirigido a personas que atraviesan una enfermedad grave o crisis severa y les brinda un Plan de Salud Personalizado elaborado por un equipo interdisciplinario. El objetivo de dicho Plan es potenciar los recursos internos de cada paciente para que pueda afrontar los cambios vitales que posibilitan el regreso a la salud e indican un camino nuevo hacia la sanación.

Objetivos del P.A.R.A.

  • Potenciar los recursos internos de quienes están atravesando una crisis severa o alguna grave dolencia física, psíquica o espiritual.
  • Transmitir información sobre las neurociencias y sus avances. Un paciente informado y entrenado para enfrentar la enfermedad y sus consecuencias emocionales, aumenta su capacidad de resistencia y resiliencia.
  • Ofrecer a cada paciente un Plan Personalizado de Salud, que atienda a las necesidades físicas, emocionales, mentales, vinculares y espirituales.
  • Entrenar en técnicas de relajación, respiración y terapia de imágenes, herramientas esenciales para fortalecer el sistema inmunológico.
  • Impulsar al autoconocimiento brindando las herramientas para que descubra las creencias, mandatos, pensamientos negativos subyacentes que obstaculizan el regreso a la salud, a fin de generar los cambios anímico-químicos necesarios y modificar la percepción sobre cualquier enfermedad o conflicto.
  • Desarrollar la inteligencia emocional y espiritual, incorporando al proceso de sanación integral el uso adecuado de las emociones y el desarrollo de las virtudes.
  • Aprender a generar las propias drogas endógenas a fin de estimular las capacidades del sistema inmunológico y modificar la biología.
  • Revalorizar el rol de la familia, instrumentándola como equipo de apoyo que potencie las capacidades del paciente.
  • Incorporar un nuevo paradigma: el modelo humanista/holístico que busca equilibrar ciencia y tecnología con humanismo basándose en la conexión cuerpo-mente-espíritu.
Fundamentos

Psiconeuroendocrinoinmunología

La Psiconeuroendocrinoinmunología (PNEI) estudia la relación entre la psiquis, el sistema nervioso, el sistema inmune y el sistema endócrino, y ofrece los conceptos y los componentes para cambiar la forma en que las personas percibimos el mundo.

Los componentes de la PNEI son los neurotransmisores, las hormonas y las citoquinas que actúan como moléculas mensajeras llevando información entre los sistemas nervioso, endócrino e inmune. Esta nueva rama de la ciencia nos muestra que la mente o la actividad del cerebro es la primera línea que tiene el cuerpo para defenderse contra la enfermedad, el envejecimiento y la muerte, y alinearse a favor de la salud y el bienestar.

Relación mente-cuerpo

La ciencia está demostrando que lo que llamamos “mente” es el resultado del funcionamiento del cerebro: los pensamientos, las creencias, las ideas, los sentimientos, las emociones y las esperanzas, que resultan de actividades eléctricas y químicas generadas en las células nerviosas del cerebro. De tal modo que, si cambiamos nuestros pensamientos, podemos modificar nuestro cerebro. Y al hacerlo, influiremos también en nuestra biología.

La PNEI demuestra cómo se transforman las emociones en sustancias químicas, moléculas de información que influyen en el sistema inmunológico y en otros mecanismos de curación del cuerpo:

  • La mente, las ideas y las emociones afectan a nuestras moléculas, a nuestra salud física, mucho más de lo que se creía.
  • Las emociones son un puente no solo entre la mente y el cuerpo, sino también entre el mundo físico y el espiritual.

Todas las moléculas poseen un aspecto vibracional y otro de partícula o fisiológico y estas moléculas de las emociones afectan a todas las células del cuerpo y afectan no solo psicológicamente sino también en lo físico.

Actitudes, creencias, hábitos saludables y estados emocionales desde el amor hasta la compasión y desde el miedo hasta el resentimiento y la rabia, pueden desencadenar reacciones en cadena que afectan la química interna optimizando o debilitando nuestro estado funcional.

Todos disponemos de un potencial bioquímico para crear salud y está en nuestras manos actualizarlo.

En el P.A.R.A, los pacientes y sus acompañantes aprenden cómo generar las drogas endógenas y modificar, de este modo, la biología.

Neuroplasticidad del cerebro

En síntesis: El ser humano con la ayuda de pautas específicas y de ciertas prácticas, está en condiciones de poner en funcionamiento sustancias mensajeras endógenas, cambiar su composición y su concentración, e influir sobre sus propias acciones sinápticas.

Por eso, examinar ideas, creencias y sentimientos resulta una experiencia de cambio de vida. Las neurociencias han dado origen al concepto de neuroplasticidad, que no es otra cosa que la habilidad natural del cerebro para formar nuevas conexiones.

Las emociones y los recuerdos de las experiencias están codificados en redes neuronales, y las redes neuronales están conectadas al hipotálamo. La buena noticia es que podemos salir de este circuito. En el P.A.R.A. se aprende cómo activar nuevas redes para que los químicos comiencen a fluir internamente logrando el cambio que cada paciente necesita y elige realizar.

Remisiones espontáneas

Hoy en día, múltiples evidencias científicas muestran que una remisión espontánea es posible. Y en nuestros años de experiencia lo hemos comprobado muchas veces: pacientes que no aceptaron formar parte de un pronóstico o una estadística que les decía que no era posible regresar a la salud, se dedicaron a crearla más allá de haber sido condenados por la medicina, reforzando la respuesta curativa del organismo.

Ya no es posible concebir la inmunidad frente a las enfermedades como algo que pueda estudiarse solo in vitro, o bajo un microscopio; en general, ni fuera del organismo vivo. El sistema inmunitario es más inteligente que todo eso y reacciona a los mensajes del cerebro; de hecho, está controlado por el cerebro.

Hoy se sabe que nuestros genes se activan y se desconectan en respuesta a nuestras esperanzas, deseos, fantasías y sueños. Esta capacidad de respuesta es la responsable del hecho de que el determinismo genético y la “irreversibilidad”, tal vez en poco tiempo, se transformen en un mito.

Más información sobre el P.A.R.A.

¿Curar o Sanar?

La mayoría de nosotros, educados en la tradición de la ciencia médica occidental, tendemos a considerar la enfermedad como una especie de falla mecánica de nuestro cuerpo, que requiere de “un mecánico debajo del capó” para reconectar los cables y reemplazar las partes. A esto le llamamos curación. En cambio la sanación es una cuestión de significado, no de mecánica, una respuesta integral que busca entender la experiencia de una enfermedad como parte esencial de la vida. Según este enfoque, el que se sana no es el paciente sino la persona. Por eso el corazón de la sanación en nuestro abordaje en el Programa Avanzado de Recuperación y Apoyo (P.A.R.A) es atender los diferentes niveles del ser de una persona, sus aspectos físicos, psicológicos, espirituales, sus relaciones, su entorno y las interrelaciones entre todos esos niveles. Cada uno es importante y ninguno puede ser ignorado. Aproximándonos al problema de la enfermedad desde el punto de vista de la persona, de su familia y del profesional de la salud que lo atiende podemos ver cómo optimizar los recursos de curación y autocuración disponibles de modo que el programa médico pueda ser completamente efectivo. Trabajamos para que el paciente se torne resiliente, es decir, que adquiera plasticidad biológica y biopsicosocial frente a cualquier adversidad para salir fortalecido de la misma.

¿Quiénes participan?

Los grupos están conformados por:

  • Los pacientes con sus respectivos acompañantes (personas próximas, preferentemente familiares).
  • La Coordinadora del Programa, entrenada especialmente en el Simonton Cáncer Center de EE.UU., médicos, psicólogos, auxiliares y otros profesionales del área de la Salud.

Tratamiento Multidisciplinario

Así como la causa de la enfermedad es multifactorial, así debe ser el tratamiento: multidisciplinario. El Programa ofrece variantes de solución a todas las áreas que puedan verse afectadas por la situación ya sea a nivel físico, psicológico, social, vincular o incluso espiritual.

El mejor tratamiento es tomar lo mejor que la Medicina moderna tiene para ofrecer, junto con lo mejor que cada paciente puede ofrecerle.

La Medicina y el Paciente

La participación de quien está enfermo no es un recurso alternativo o complementario, sino que resulta vital en la recuperación de la salud.

Hay dos tratamientos que no deben anularse uno al otro. Uno es el de la enfermedad y otro es el tratamiento de la experiencia humana de esa enfermedad, es decir, una visión integradora del paciente. Esta visión es la que aborda el P.A.R.A., la misma que, infelizmente, muchos médicos desconocen. Porque ¿quién se encarga del sufrimiento escondido del paciente? ¿Quién se encarga de sus miedos, de sus expectativas, de sus catástrofes imaginarias, de su estrés frente al diagnóstico y los tratamientos, de su angustia por la preocupación generada en sus familiares y amigos, de su desesperanza, de su dolor porque no sabe si todo está por terminar, o por su incapacidad de comunicar sus más profundos temores acerca de su transición?

La experiencia dice que, cuando un paciente está informado y debidamente entrenado para enfrentar no solo la enfermedad sino sus consecuencias emocionales, su capacidad de resistencia marcará la diferencia en cualquier tratamiento al que deba ser sometido.

De allí la importancia de contar con un equipo interdisciplinario que pueda atenderlo en todas sus necesidades, a fin de mejorar su calidad de vida y modificar su supervivencia.

La Familia

Enfrentar una enfermedad puede producir un enorme estrés, tanto para el paciente como para los familiares, por eso intervienen como acompañantes en este abordaje y también se los instrumenta para crear salud a pesar de la presencia de la enfermedad y para resolver dificultades en los vínculos, si los hubiere.

El Plan de Salud Personalizado

La salud no es un estado, es un proceso que se actualiza permanentemente de acuerdo a nuestra historia genética y a nuestro estilo de vida. Ninguno de estos aspectos debería ser descuidado cuando alguien realmente quiere regresar a la salud. Por eso el P.A.R.A. ofrece un Plan de Salud Personalizado que atiende a las necesidades físicas, emocionales, mentales, vinculares y espirituales de cada paciente, utilizando las investigaciones de la Psiconeuroinmunoendocrinología para dar información y realizar prácticas concretas. Los profesionales que coordinan los P.A.R.A. están convencidos de que son éstas intervenciones las que ayudan a que un paciente se torne resiliente, con plasticidad biológica y biopsicosocial, de modo de superar la adversidad y salir fortalecido.

Escuela de Salud

La sede de la Fundación Salud es un lugar especialmente acondicionado para el desarrollo de talleres y terapias de recuperación. Un espacio ideal para potenciar los resultados del trabajo realizado sobre el Plan de Salud Personalizado, el cual es otorgado luego de finalizar el P.A.R.A.

El armonizador entorno complementado a la supervisión de profesionales experimentados en el P.A.R.A. generan un espacio único para profundizar y realizar exhaustivamente el Plan de Salud.